domingo, 11 de marzo de 2012

Democracia, enejenación y sucesión 2012 (3)

Sindicatos, organizaciones y movimientos sociales
Por Ulianov Marín (PPS)
  
No haré historia del movimiento sindical salvo en el caso de la necesidad referencial, existen muchos trabajos sobre historia del movimiento obrero y campesino, tanto reales, científicos y objetivos, como manipulados, falaces y tendenciosos. Cada uno elige lo que el mercado le permite, pero es necesario insistir en que la fuente primaria para acercarse a la historia del sindicalismo en México es la obra de Vicente Lombardo Toledano, él fue protagonista e ideólogo en el origen de éste movimiento.

Lo que pretendo para el momento de estas peroratas es llamar la atención sobre la función que ha tenido la organización social llamada sindicato en la confluencia actual de fuerzas y en los procesos democráticos. 

A finales del siglo XVIII los trabajadores de las factorías se organizaron para defender sus intereses, que en ese punto de la historia era la propia vida pues el tipo de explotación laboral era literalmente mortal, el desarrollo científico técnico se había preocupado por las circunstancias de producción pero nunca por la protección de la vida de los trabajadores en riesgo por los residuos de la producción y la sobreexplotación.

Los trabajadores se organizaron entonces para defender sus intereses que era la vida misma y las condiciones necesarias para dignificar la vida que incluía cuestiones como:

-      Contratos colectivos que garantizan la posibilidad de establecer salarios mínimos y evitan que el trabajo esté sujeto a la ley de la oferta y la demanda que enajena el trabajo y elimina la posibilidad de superar la calidad del trabajador. Al contrario de lo que muchos piensan, sujetar el trabajo al mercado es igual a que se contrate a los menos preparados que cobran menos y a eliminar de la conciencia de los trabajadores la necesidad de superación individual.

-      Jornada máxima de trabajo y edad límite para trabajar, que implica la posibilidad de pelear por el derecho a la educación, a la cultura, al esparcimiento, etc. Es decir que si el niño no puede trabajar porque la ley lo prohíbe, entonces tiene que dedicarse a estudiar, a hacer deporte, a incrementar su cultura y conocer más. La jornada máxima de trabajo permite al trabajador tiempo y energía útiles para el cultivo mental y físico (esto en la teoría. Claro está, habría que proscribir las actuales televisoras, la radio y la mayoría de la prensa para que algo así sucediera en la realidad).

-      El derecho a la huelga implica que los trabajadores tienen garantizado el derecho a asociación, justo en sindicatos y también “rebota” en cierto sentido hacia la libertad de expresión porque ante la alevosía del poder económico sólo la fuerza del colectivo puede garantizar que se respete ese derecho, a decir lo que se piensa.

Con estos ejemplos simples se puede ver que los logros en el derecho laboral siempre están relacionados con los logros en otro tipo de derechos como las garantías individuales o la educación. Es importante entonces, la defensa de los derechos laborales porque van “aparejados” a la evolución de la manera en que se regula la convivencia entre los seres humanos, todo esto en función a cuestiones como la idiosincrasia, la tradición y sobre todo la base económica.

Si hacemos un análisis de esta cuestión en la etapa revolucionaria del desarrollo mexicano, o sea después de 1917 es posible ver que cuando el movimiento sindical es más fuerte, el país crece más, y esto es una obviedad pues cuando los trabajadores tenemos mejores condiciones de vida y posibilidades reales de desarrollo producimos más, entonces es posible evitarla enajenación del trabajador por el mismo trabajo.

Cuando los trabajadores se organizan y las organizaciones de trabajadores se fortalecen, también crece la conciencia de clase, se elimina la absurda y artificial barrera entre obreros y campesinos, o la falacia que considera a los trabajadores intelectuales como un “aparte” de la clase obrera. Se dan las condiciones para que los trabajadores de todos los sectores productivos sean conscientes de que la única forma de vivir una democracia real es la unidad. Marx y Engels estaban en lo correcto cuando adoptaron como lema «¡Trabajadores del Mundo, Uníos!» o lo que es igual, sólo de pendiendo del traductor: «¡Proletarios de todos los países, Uníos».

Esta virtud de la unidad en la organización de los trabajadores, nos da la posibilidad de darnos cuenta más temprano que tarde, de la capacidad que tenemos como clase organizada para transformar las relaciones de producción a nuestro favor, definitivamente necesitamos la infraestructura, la ciencia y la tecnología para continuar el proceso productivo pero eso –infraestructura, ciencia y tecnología– también lo producimos nosotros, los trabajadores.

Definitivamente no necesitamos a la burguesía y esa burguesía es tan innecesaria que ahora mismo son los responsables de la crisis económica, de la crisis ecológica, de la crisis cultural, etc. Es decir, que los burgueses en su enorme avaricia y ceguera son capaces de terminar con la vida en el planeta, sea lentamente como lo están haciendo o simplemente “pulsando un botón” con sus armas nucleares... si, la mayoría de las armas nucleares en el mundo no son de los países o los Estados a que se les asignan, son de los oligarcas burgueses que pueden dar la orden para destruirnos a todos... y dice Fidel (el Comandante, claro), basta que estallen 100 de las menos potentes para que se elimine la vida de la tierra.

Y es precisamente, la capacidad que tiene la organización de los trabajadores para transformar la sociedad lo que hace que la burguesía mantenga una conducta permanente de agresión contra las organizaciones de los trabajadores. Por ejemplo, a las mafias criminales les llaman “sindicatos del crimen”, la propia Ley Federal del Trabajo acepta la existencia de sindicatos de patrones, y esos términos los aplican en caricaturas dirigidas a niños desde los años 70’del siglo pasado, junto a eso desnaturalizan las organizaciones corrompiendo a los dirigentes que por su falta de preparación política se vuelven títeres de la burguesía. Por supuesto que aquellos dirigentes que se mantienen fieles a sumisión como defensores de los intereses de la clase trabajadora son perseguidos, incluso criminalizados. Los casos del SME y el sindicato minero son claros ejemplos de esto.

Junto a las organizaciones de trabajadores existen entonces otras que tienen carácter destructivo y que son producto de la burguesía para dividir a los trabajadores y sus luchas auténticas: la conquista de nuestros derechos, pero también existe otro fenómeno análogo y parte de la idea sobre la “sociedad civil”. No puedo afirmarlo con certeza –me falta información al respecto– pero parece que fueron Marx y Engels quienes acuñaron el término, también desconozco el contexto en que lo aplicaban. Lo que si me queda claro es que los neo-marxistas de medio siglo XX usaron ese término para sustentar sus falsas teorías de la “concertación”, es decir que no era necesaria la revolución porque podía llegarse a acuerdos entre la burguesía y el proletariado para transformar el sistema... bueno, es como si quisiera convencer a mi perro de que me diera su hueso pacíficamente y sin que me mordiera...

La sociedad civil, en la forma en que la burguesía maneja el concepto, tiene como fin romper la conciencia de clase y es un recurso de distracción hacia los problemas fundamentales que tiene que resolver la organización de los trabajadores. En la concepción burguesa, se parte de la absurda idea de que existen más clases sociales que la burguesía y el proletariado y elimina la noción de que las clases sociales están determinadas por la relación del individuo con los medios de producción, o sea si es dueño de los medios o alquila su fuerza de trabajo para que se muevan. 

La idea de sociedad civil hace posible que existan fraudes fiscales tan escandalosos como los “teletones” donde la burguesía y sus empresas deducen de impuestos hasta tres veces las mismas cantidades enormes de dinero que salen de la bolsa del pueblo, para esto usan una falsa noción del concepto de solidaridad y también de la inocencia de la gente que ignora la legislación fiscal.

Por medio de la sociedad civil es posible generar organizaciones no gubernamentales (ONG) que en apariencia funcionan por medio de donaciones pero que en realidad son financiadas por Estados y empresas con fines muy específicos, es decir que las ONGs son la manera de legitimar la injerencia extranjera y la manipulación de la gente por intereses económicos disfrazados de causas sociales y el mejor ejemplo de esto es Greenpeace.

También por medio de la sociedad civil se pueden organizar movimientos o movilizaciones en aparente protesta contra ciertas políticas del gobierno pero que en realidad tienden a ejercer presión para que el congreso en México apruebe las leyes que harían de este país un estado fascista, la reforma política. Y es que con el pretexto de que al señor poeta le han matado al hijo (cosa deplorable y tristísima), la gente honesta se empezó a organizar y se movilizaron, pero nadie les explicó que llegarían a Chapultepec a exigir a los diputados que aprobaran una reforma a las leyes que permitiría al criminal de Los Pinos manejar al ejército a su antojo y “colombianizar” México.

Ejemplos de cómo ese concepto, “sociedad civil”, ha dañado la organización de los trabajadores sobran, porque fue el mismo que usaron a finales de la sexta década del siglo XX para destruir la organización estudiantil, la organización de los trabajadores y con esto la economía mexicana que por entonces crecía a ritmo de entre 6 y 7 %.

Claro que el concepto sociedad civil no se ha involucrado en los movimientos de indignados, no es la sociedad civil sino los trabajadores los que han levantado el grito de ¡ya basta! en las plazas de los países supuestamente desarrollados y a quienes les está reventando la crisis como bomba en la cara, el problema allí –insisto– es que hace falta dirección política e ideológica y las propuestas incluyen un factor que es nefasto para las condiciones de los pueblos en democracia representativa, ese factor es el llamado a no votar.

En la mayoría de las democracias representativas se gana la elección así haya votado una persona, eso dice la ley y se forma gobierno con esa mísera representación, antes se había dicho que mientras a Obama lo elige el 14% delos electores en Cuba o Venezuela se llegan a Cifras de 80 o 90 % de participación. Si no se vota se da a la derecha el campo para proclamarse vencedora y ese es el papel que juega la falsa izquierda: decepcionar a la gente para que hagan caso a la sociedad civil y no acudan a votar mientras los burgueses si votan y tienen la posibilidad de gobernar. Eso ha pasado en España y la falange franquista ha vuelto al poder.

La única salida es la organización de los trabajadores. Existe la necesidad urgente de sanear los sindicatos y las organizaciones de trabajadores, debemos denunciar el sucio juego en que se usa de las ONGs y el concepto sociedad civil. Es imprescindible dejar de “jugar” a la representación partidaria en “eventos sociales” y avocarnos a la conformación del FNDPA para poder presionar realmente a quién quiera que gane la elección de 2012 y no dejarles que vulneren más nuestros derechos.

No votar es la peor estupidez y debemos medir bien a quién dar el voto, la consigna debería ser en principio evitar que Acción Nacional se haga nuevamente con el poder, sacar a los fascistas neoliberales de Palacio Nacional.

La primera tarea entonces es llamar a todos a votar como uno y para esto es indispensable la unidad de los sindicatos y las organizaciones de los trabajadores, la historia demuestra que esa es condición indispensable para el triunfo de la clase trabajadora. El siguiente problema es ¿a quién daremos el voto?

Democracia, enejenación y sucesión 2012 (2.2)

Por Ulianov Marín (PPS)
  
Del estudio de la realidad objetiva que se verifica en el ámbito de la democracia, ya no como concepto simple y manipulable, sino como uno de los fenómenos culturales relativos a los mecanismos por medio de los que el colectivo humano se organiza, causa de una serie de consecuencias donde la mínima es la oportunidad de elegir representantes y la máxima la posibilidad de desarrollo total de la condición humana en el individuo.
  
Democracia “por debajo” (que es el tema de estos textos) implica entonces la cuestión electoral, o sea que es la parte más burda o menos evolucionada de este complejo fenómeno cultural. La afirmación anterior tiene comprobación en la sustitución de ese modelo electoral por modelos más equitativos y civilizados -como el cubano- que en principio prohíben las campañas electorales porque:
  
-   Son maniobras comerciales que tienden a enajenar la posibilidad de elección libre por medio del condicionamiento mecánico, por eso las personas “toman coca-cola”.
  
-   Son generadores de corrupción en las sociedades que basan sus parámetros éticos en la doble moral burguesa, es decir que los individuos tienden a funcionar bajo el principio de alevosía y literalmente a robar parte de los presupuestos electorales en tanto es una práctica común, dado que es demasiado dinero en juego y se generan cadenas de corrupción ocultas en el concepto outsourcing y las facturas “infladas”.
  
-   Son miles de millones en recursos desperdiciados para generar basura, tanto física como virtual. Recursos que deberían ser mejor empleados en rubros como alimentación, salud, educación o cultura.
  
Porque un país realmente civilizado, con una cultura superior, con una identidad firme y fundamentada no permitiría que los recursos económicos se desperdiciaran en hacer basura electorera cuando hay problemas sociales realmente importantes que resolver.
  
A esto se puede reprochar aduciendo a la necesidad de “difundir” la ideología y los programas de acción o plataformas electorales, pero en realidad estos conceptos no se necesitan difundir de manera simple. Al respecto de estos conceptos -ideología y programa- hacen falta procesos educativos y hábitos de debate porque constituyen la base filosófica y programática sobre la que se construye la vía de desarrollo de un país, pero mientras los neoliberales-posmodernos tienen tomadas las universidades y las estructuras educativas, los supuestos marxistas, comunistas y socialistas se niegan a establecer una simple escuela de cuadros. Poca cosa esto de la ideología...
  
Un representante popular elegido en democracia real no debería requerir campaña alguna porque su trabajo y vida en el cotidiano debería darle suficientes elementos para ganar la confianza del pueblo, no sólo de los electores porque hay menores de edad (que no son electores) con mayor conciencia que quienes tienen la responsabilidad de ejercer el voto. En las democracias representativas los candidatos tienen poco o nulo contacto con el pueblo, por eso requieren de campañas publicitarias para difundir la serie de mentiras que pueden allegarles los votos para obtener un puesto en una cámara o un gobierno y acto seguido vender sus favores al mejor postor. Esto es un rasgo de la doble moral burguesa.
  
Todo aquel que abogue y pelee por prerrogativas electorales en un partido de la clase obrera demuestra de hecho su vocación hacia la corrupción y su avaricia de cargos de elección popular para prostituirlos. Pocos son los seres humanos consecuentes con su ideología y suficientemente honestos que han cumplido con su labor como representantes populares sin prostituir el cargo. En México, la mayoría de ellos siguen militando en el PPS.
  
A un representante popular elegido en democracia real se le puede destituir por plebiscito popular en cualquier momento cuando se demuestre que no cumple dignamente con sus funciones. A un operador de los partidos políticos enajenados de la democracia representativa le protege la ley para corromperse y prostituir los cargos de elección popular. Esas son algunas razones por las que los diputados senadores y encargados de los poderes ejecutivos en las democracias representativas no representan al pueblo.
  
La circunstancia anterior determina que el pueblo tenga una visión enajenada sobre los partidos políticos. Sin embargo, el pueblo no puede funcionar sin partido porque sin esta institución no tendría guía ideológica. Además, se ha dicho aquí, un partido político existe para defender los intereses de una clase social, o sea que es la herramienta de las clases sociales para acceder al poder y ejercerlo en beneficio de la clase a quien representa.
  
Otro dato importante es que en una revolución triunfante el partido de los trabajadores nunca ha tenido registro (hay que insistir que existe diferencia entre revolución, movimiento social y revuelta) y nunca un partido materialista-dialéctico ha sido beneficiado con prerrogativas, la historia demuestra que cuando un partido que se denomina marxista o marxista-leninista se deja “financiar” por las prerrogativas electorales se enajena y traiciona sus principios. Autocríticamente, en México el caso del PPS en el periodo 1988-1994 y hasta la dirigencia de Fernández Flores es una comprobación de esto.
  
Otro ejemplo es el caso deplorable de los partidos comunistas europeos que no obstante haber sido ilegalizados en muchos lugares, han traicionado sus principios y son ahora organizaciones socialdemócratas al servicio del estáblishment, desde ese sitio no son capaces de guiar ideológicamente a los movimientos sociales de indignación que existen hoy en toda Europa y en Estados Unidos de Norte América, no son capaces de cumplir con su misión histórica: constituirse en la vanguardia de los pueblos en la acción revolucionaria, en la transformación de esos movimientos sociales en revoluciones reales que tengan la posibilidad de transformar la realidad en beneficio del pueblo. Esa es la razón profunda por la que los gobiernos fascistoides o mínimo reaccionarios (de derechas o izquierdas) del mundo “toleran” esos movimientos, porque están desnudos ideológicamente, claro, hasta el momento en que “la chusma afea las plazas”.
  
No obstante, existen en esos movimientos rasgos que hacen evidente la posibilidad de dotarles de contenido revolucionario: la organización de asambleas de barrio donde se toman decisiones y se eligen delegados que se elevan a estructuras de debate y consenso más generales hasta llegar a realizar propuestas colectivas a nivel países que se proponen a los órganos de gobierno. Esto se llama centralismo democrático y es una forma de organización de la democracia real ¿cómo es que los movimientos sociales en el mundo están practicando el “bolchevismo” si no tienen guía ideológica?

La realidad es que la burguesía se ha encargado de enajenar el significado del concepto partido político con el objetivo de castrar de estas instituciones su utilidad y misión social, para esto han empleado a los frentes de masas que si es cierto, han sido útiles en determinados momentos históricos también han sido usados por el neoliberalismo para este proceso de enajenación, porque en sí mismos los frentes de masas llevan el germen de la corrupción al carecer de principios ideológicos de clase. Esta es la razón por la que existen consignas como «¡el pueblo unido funciona sin partidos!», porque la gente confunde el concepto partido político con los frentes de masas corruptos, instrumento de la burguesía para prostituir las funciones de los legisladores y mandatarios.

Por supuesto que un frente de masas o un partido de la burguesía no pueden representar al pueblo, eso está negado por principio. Si el pueblo entendiera esto jamás el mundo habría vivido un gobierno de “derechas” y menos el fascismo, pero por el contrario la burguesía que es dueña de las estructuras de educación y comunicación se ha elaborado los mecanismos precisos para anular la conciencia de clase y enajenar la idea colectiva sobre el concepto de partido político.

La demostración práctica sobre la necesidad del partido de la clase trabajadora, materialista-dialéctico, en la sociedad actual es precisamente la “desnudez” ideológica y lo manipulables que están resultando los movimientos sociales de protesta contra el capitalismo. Están siendo manipulados y desviados de sus fines originales y los están convirtiendo en meras protestas por ejemplo contra los “banqueros”, pero estos “banqueros” en ese contexto particular, se convierten en un abstracto que ya ni siquiera tienen nombre como Madof, Botín o González Barrera (Salinas de Gortari), se convierte en un fantasma que molesta, que roba, que quita posibilidades de desarrollo, pero que carece de concreción física, no aterriza a la realidad objetiva y la protesta así es tan absurda como protestar contra la Señora Madre Naturaleza porque existe la viruela o porque ha llovido hoy más de la cuenta.

Entonces la responsabilidad que podemos reclamar a todos los militantes o quienes se dicen militantes de los partidos políticos que se asumen como materialistas-dialécticos es la guía en este tipo de procesos y movilizaciones sociales para dotarles de contenido y convertirlos en revoluciones reales. Sin embargo, esos supuestos militantes deberíamos empezar por ponernos a estudiar, conocer y manejar las tres fuentes (materialismo-dialéctico, materialismo-histórico y economía política) para poder analizar los fenómenos particulares y singulares que nos correspondan a cada uno y poder proponer estrategias y tácticas pertinentes para la solución de los problemas reales. Eso es a fin de cuentas lombardismo.

Es ridículo y oprobioso que los cuadros ideológicos de la burguesía manejen las tres fuentes de manera más eficiente que aquellos que nos decimos materialistas-dialécticos, es indignante que teniendo la información sobre esto en el seno de los partidos supuestamente de la clase trabajadora se siga peleando por conflictos entre la teoría y la práctica cuando lo importante es la praxis revolucionaria.

De esta manera es que los supuestos comunistas estamos faltando a la misión histórica que presumimos haber aceptado y nos congraciamos al externarlo en las reuniones de las diferentes estructuras de los partidos. Estamos de esta forma contribuyendo a que la burguesía se perpetúe en el poder al menos por los siguientes cien años si es que logran salvar el escoyo de la crisis sistémica actual.

En este punto es importante hablar también del papel que juegan en el proceso democrático los sindicatos y organizaciones que representan colectivos singulares delimitados por su actividad laboral. Por ejemplo, los campesinos se organizan en centrales o comités que no se llaman sindicatos pero tienen la misma función, lo mismo sucede con los estudiantes o colectivos de jóvenes en actividades deportivas o culturales, pequeños comerciantes, etc. Cada uno y cada organización tiene un papel que jugar en los procesos sociales y ese papel está determinado por el tipo de regulaciones que apliquen en cada país, las leyes generales, sus reglamentos y códigos, en eso el tipo de democracia que se practique tiene un papel preponderante.

Esto será tema de la siguiente entrega.

Democracia, enajenación y sucesión 2012 (2.1)


Por Ulianov Marín (PPS)

El artículo anterior hablaba a grosso modo de generalidades alrededor de los temas que titulan esta serie, en esta oportunidad pretendo abordar de forma tanto más sistemática (que no académica) el concepto democracia. Debo disculparme de antemano con los eruditos y puristas, por la carencia de citas y referencias en estos textos, la razón de esto es que tengo más confianza en el uso crítico de Mijail Bajtin y Silvio Rodríguez que en los acartonados académicos de gabinete que en nada contribuyen a la revolución. Hay enorme diferencia entre los académicos de gabinete y los intelectuales que aplican la teoría del materialismo-dialéctico para la solución de los problemas de forma científica, o sea la transformación de la realidad.

Y es ese punto, la realidad, lo que presta fundamento y razones a estas peroratas y a la vista de esta realidad que ofrece la comprobación objetiva de los fenómenos poco hay que especular. Es por eso que podemos gritar junto con el comandante Fidel que Bush es un asesino y que en la Casa Blanca hoy vive otro asesino a quien le han dado el Premio Nobel de la Paz y que la mínima ética le obligaría a devolverlo y al no existir esa devolución se puede comprobar de forma objetiva su falta de esa calidad humana, la ética.

El anterior es ejemplo simple de cómo la realidad permite comprobar los planteamientos sin teorizar ni especular. Pero el día de hoy les molestaré con argumentos alrededor del concepto de democracia, como había advertido:
El cuarto párrafo de la reflexión del comandante Fidel Castro del 10 de noviembre de 2011 sobre las elecciones en Nicaragua, dice:

«Debo decir que las elecciones en Nicaragua fueron al estilo tradicional y burgués, que nada tiene de justo o equitativo, ya que los sectores oligárquicos, de carácter antinacional y proimperialistas disponen como norma del monopolio de los recursos económicos y publicitarios, que en general, y de modo especial en nuestro hemisferio, están al servicio de los intereses políticos y militares del imperio, lo cual resalta la magnitud de la victoria sandinista.»

Esta descripción de las elecciones en Nicaragua corresponde a la manera "sanísima" de los sistemas electorales propios de las democracias representativas. Por supuesto que si leemos completa la reflexión referida encontraremos también una fervorosa defensa del compañero Fidel a la revolución sandinista, es decir que el problema puntual en Nicaragua es el modelo “democrático” que ha usado, no la revolución a la que el pueblo ha aprobado con una votación de “mayoría absoluta” y un altísimo porcentaje de votantes, sino el sistema electoral heredado de los 17 años de democracia representativa burguesa y que el pueblo nicaragüense aún sufre, pero no por mucho más porque la revolución avanza.

Los puntos importantes en el párrafo fideliano que aquí se cita, son los que revelan la práctica sectaria que la burguesía tiene sobre los modelos electorales, porque sólo ellos (los burgueses) tienen los recursos para “invertir” en campañas electorales. Esto aunque en México exista una aparente distribución de recursos públicos a los partidos políticos por medio de las prerrogativas y que en teoría existan límites de gastos que nunca se cumplen y siempre son motivo de más gastos y desgaste en la forma de juicios en los tribunales electorales... claro, también es que en realidad estos órganos de gobierno (nada democráticos porque no son elegidos por el pueblo, sino designados por el ejecutivo y ratificados por el legislativo), son quienes “deciden” al final quién gana los procesos electorales, la pregunta entonces es ¿para qué tanto desgaste en las campañas y procesos electorales de las democracias representativas burguesas, si al final será un juez quien decida el ganador?

En México la democracia representativa presenta factores comunes a los existentes en todo el mundo, factores que no es necesario enumerar. Sin embargo, sí es necesario apuntar las cuestiones que han originado el surgimiento de los grupos de indignados, acampados, ocupadores (que no “ocupas”), 99% y similares:

-       A nivel de las consignas relativas a la democracia, lo primero es el nombre original del movimiento español «¡democracia real ya!»: contrapuesto a una democracia falsa, falaz, fascista, sectaria, antidemocrática (aunque me acusen de tautología), o sea representativa y burguesa. Los pueblos europeos empezaron exigiendo esto, una posibilidad real no solo de que en la apariencia les “dieran permiso” de elegir a sus representantes si no de desarrollar de forma plena su condición humana.

-       La segunda en este ámbito sería el «¡no nos representan!»: resulta notable que en las democracias representativas, los representantes electos en “democracia” no representan a quienes supuestamente les eligieron, esto se acentúa de forma oprobiosa en los países (la mayoría) que no reconocen en sus reglamentaciones jurídicas la revocación de mandato ni el plebiscito popular para tal efecto, por lo que el representante una vez electo, se convierte en un practicante de la prostitución que vende sus servicios legislativos o ejecutivos al mejor postor (no hablaré del podrido sistema judicial que en el capitalismo es prostituido por naturaleza, la balanza de la justicia “ciega” se inclina invariablemente por el que más paga).


-       En seguida la falta de credibilidad en las instituciones por desprestigio (enajenación) de las mismas, expresado en el «¡no les votes!» o «¡el pueblo unido funciona sin partidos!»: a la cabeza de estas instituciones enajenadas se encuentran los partidos políticos. A esto hay que insistir, que un partido político es una institución dedicada a defender los intereses de una clase social, por lo que en el capitalismo sólo pueden existir dos como dos son las clases sociales, pero no se trata aquí del bipartidismo “mono-clase”. En las democracias representativas occidentales, incluyendo México se ha anulado a los partidos de la clase trabajadora, a los partidos materialistas-dialécticos y se ha alentado a los frentes de masas que terminan inclinando su balanza hacia los capitales, o sea que su principio único de vida es el dinero, por eso son antidemocráticos y siempre viven en pugnas, más o menos escandalosas, por las posiciones de poder, para ganar puestos de elección popular y poder venderse al mejor postor (en la comunicación anterior se ha hablado sobre esto).

-       Derivado de lo antidemocrática que resulta la relación jurídica del pueblo con las instituciones de las democracias representativas se exige «¡Por una ley electoral justa!»: no hay mucho que abundar al respecto cuando antes hemos dicho que en toda democracia representativa la justicia ciega duerme en el lecho de quién más paga, y en materia electoral no es diferente, esto resulta ridículo a la vista que es el poder judicial y no el pueblo quién determina el ganador de las elecciones.

-       La situación de prostitución literal de los funcionarios “empoderados” que permite el sistema electoral enajenado redunda en consignas como «¡Ningún político corrupto en una lista!»: los “raspas”, “arrabaleros”, “indecentes”, “plebeyos”, “nacos” y calificativos similares seguimos preguntándonos cómo es posible que personas tan cultas y decentes como los políticos corruptos tan llenos de doble moral y faltos de ética como Obama, que se esfuerzan tanto diariamente por hacer de la política un circo barato y alejar al pueblo de la práctica política, siguen apareciendo en listas de candidatos y ridículamente siempre tienen un puesto para seguirse vendiendo al mejor postor como el gobierno panista se vende a sus “cuates” los narcos.

Ejemplos sobran para hacer de este cuento un sainete hilarante sazonado por Rabelais o una tragedia lacrimosa digna de la maestra Vargas Dulché.

La realidad demuestra cosas tétricas alrededor de todo este entuerto, el primero es lo que toca al mismo concepto democracia: la burguesía ha relegado el concepto democracia al simple acto electoral y ha vendido en las escuelas la idea sobre el origen helénico de la práctica democrática, la realidad demuestra que nada tiene que ver la práctica democrática esclavista de la Grecia antigua con la práctica burguesa. Para empezar hay más de dos mil años de distancia y el feudalismo en el medio, pero le han dado ese “certificado de nacimiento” para legitimar su falacia pseudo-democrática de “representación”, lo mismo hicieron los occidentales con el total de su cultura que fueron imponiendo a todo el mundo hasta llegar al monstruo antihumano llamado imperialismo neoliberal. Es decir que del total de la cultura actual poco tiene que ver realmente con la cultura helénica pero siguen vendiendo ese cuento igual que aquella historia sobre un gobierno que inició una guerra contra los narcotraficantes, lo que ellos no saben es que nosotros sabemos que los panistas y los narcos están en el mismo bando.

En realidad el estudio sobre la democracia que se practicaba en la Grecia antigua es importante pero poco aporta a la solución de los problemas actuales, en este caso lo que importa es hablar sobre lo que implica la democracia hoy y para quién. A esto sólo diré que -cómo ha sido expresado en el texto anterior- este planeta ya no soporta democracias representativas como no soporta producción industrial irracional ni su libre mercado porque genera caos ecológico y tampoco soporta más seres humanos.

Se requiere de democracias populares, donde se practique la democracia como la igualdad de oportunidades para desarrollar las habilidades individuales y así tener posibilidades de aportar a la evolución del colectivo, siempre en convivencia pacífica entre los seres humanos y relación respetuosa con el medio. Democracia real es igualad de posibilidades para el desarrollo total del individuo. El capitalismo ha demostrado durante tres siglos que no es capaz de satisfacer esta necesidad.

Concluiré este texto hablando de la función del partido materialista-dialéctico en el contexto de los tipos de democracia y de algunas estrategias de acción de acuerdo a un análisis de pros y contras sobre las experiencias de los indignados pero será en una segunda entrega dado que he llegado a completar el espacio máximo que me puedo permitir para hacer posible la lectura de estos comunicados. 

Democracia, enajenación y sucesión 2012

Por Ulianov Marín (PPS)

Para nadie con tres de dos de inteligencia es un secreto que “democracia” resulta ahora en un término sumamente devaluado porque la burguesía (el 1%) la hizo “representativa”, o sea que sólo representa al 1% que constituye a la burguesía que se adueña de la riqueza que produce el trabajo del pueblo. Como vampiros desangran a las personas y las convierten en cosas, así las personas ahora mismo no son para si mismos nada más que cosas, ya no son seres humanos.
  
Y esta democracia ficticia tan artificialmente enraizada en la Grecia antigua, requiere –obviamente- de actores que al representar su papel generen en la gente la ilusión de que existen “opciones” para elegir. Incluso se acunan en las glorias del principio de su historia de clase, cuando en los primeros “congresos-democrático-representativos” se empezó a distinguir a la izquierda como progreso y a la derecha como reacción. Es en la Europa del siglo XVIII.

O sea que aquello que en la actualidad se llama comúnmente “izquierda política” no representa en realidad ninguna postura o sustento ideológico (cosa que los “izquierdosos” consideran incluso como una virtud), esto es que asume un papel de aparente opción “progresista” aunque en la realidad su programa es idéntico al que postula la derecha y sobre todo, carece de principios por lo que siempre se vende al mejor postor. Esa es la realidad de las “opciones” que ofrece la “democracia” representativa burguesa a los pueblos.

Pero ¿dónde es que se puede comprobar que los programas de izquierdas y derechas son idénticos? Primero en los asociados a las dirigencias de esas organizaciones, generalmente en el pasado han estado asociados a organizaciones-partidos que han sido funcionarios de gobiernos reaccionarios e incluso tienen historiales de corrupción. Los casos de Ebrard y Camacho Solís, ambos ligados al gobierno más corrupto y reaccionario que ha vivido México, el salinista. Grupos criminales impunes como el que dirige Elba Ester Gordillo (que no es el SNTE) avalan y promueven la candidatura de Ebrard.

Esa es la principal razón por la que los grupos “izquierdistas” ligados a estos personajes y que incluyen a López Obrador, no atinan a declarar una postura clara sobre temas fundamentales como el sector estatal de la economía, básicamente la postura que piensan asumir respecto a PEMEX. Tampoco dicen nada sobre lo que pueden ofrecer a los electricistas asociados al SME, simplemente no se comprometen a hacer justicia a quienes fueron afectados por el fascista presidente actual.

En las cuestiones de política económica, para las izquierdas todo queda en aparente ambigüedad, aunque resulta más claro que su postura es la misma que la que plantea la derecha reaccionaria si se analizan los ofrecimientos que han hecho los “caudillos” de estas izquierdas en el extranjero y para los extranjeros. Todo esto deja desnudas a las llamadas izquierdas como mafias que buscan hacerse con el poder para ejercerlo en favor de aquel que les deje mayores ganancias económicas y claramente ese personaje nunca será el pueblo de México, sólo pueden ser el 1% (la gran burguesía mexicana) o la oligarquía transnacional.
  
Hablar de las derechas en este caso sería equivalente a perder el tiempo en un debate filosófico sobre la existencia de Dios, son claras sus posturas y pretensiones de privatizar PEMEX, son claras sus políticas y su determinación de implantar en México una dictadura fascista disfrazada de “democracia representativa”.
  
La última opción aparente es el frente de masas mal llamado “centro-demócrata” (calificativo que nada dice, no delimita nada y genera indeterminación). Lombardo fue muy claro cuando describió el devenir de un frente de masas: nace como una organización revolucionaria que se nutre de las causas populares, pero siempre se transforma en una organización reaccionaria en la medida que los capitales se apoderan de sus órganos de gobierno y ejercen coerción hacia los representantes y directivos.
  
El caso actual: se hace evidente que el discurso derechista “de abolengo” ha sido asumido por los cándidos que pretenden postularse a la presidencia de la república, la misma retórica “torcida” y vacua que usaban los reaccionarios bajo la sombra del “jefazo” Gómez Morín, resulta lógico porque el problema de la reacción es que el petróleo en México es propiedad de todos los mexicanos y no pueden lucrar libremente con ese recurso como sucede en Chile con los recursos minerales.
  
Habría que investigar que tratos tienen o cuantas acciones de petroleras privadas, personajes como Peña Nieto. También habría que someterlo a un examen de capacidades auditivas y de comprensión de los mensajes, mínimo hay que comprobar la forma en que el traductor interpretó el mensaje de Lula, porque si no se puede comprobar que Peña es mal intencionado, como Calderón, al decir que Lula dijo algo que no dijo, entonces hay que advertir en este cándido personaje una tara que podría clasificarse psiquiátricamente como algún grado de idiotez que es una deficiencia intelectual.
  
Así que Lula dijo cooperación e interacción hacia el sur, jamás habló de privatizar o de “abrir la empresa a la iniciativa privada” y esa iniciativa privada sólo es la del norte para los políticos de la estatura de Calderón o de Peña Miento (enanos). Es evidente para quién entiende y piensa en español, que los políticos de circo (de izquierdas o derechas) en México piensan en inglés, francés o alemán, en la medida que responden a los designios de la oligarquía imperialista y no a las necesidades del pueblo que presumen representar.
  
Más sobre ese presumible “centro”: los encargados de elaborar la plataforma electoral de ese partido (que no es partido pero así se llama) han declarado ya que no dirán nada concreto en dicho documento sobre la postura del gobierno que presumen encabezarán y eso sólo puede significar que dejan la puerta abierta para asumir la política que convenga al mejor postor. Lo único que han dejado claro hasta ahora por su acción en la legislatura es que pretenden continuar con la supuesta guerra de Calderón contra su patrón “el Chapo”, ellos pretenden ser los beneficiarios de las enormes ganancias de este teatro disfrazado de política pública, para eso han pedido que se eleve el presupuesto para defensa.
  
Estos ejemplos sobre la forma en que funcionan derechas, izquierdas y centros revela de forma simple que todas las aparentes opciones que ofrece la “democracia representativa” en realidad son la misma, o sea que no hay opciones, alternativas entre las organizaciones que cuentan con registro electoral para poder participar en la contienda presidencial. Los ejemplos demuestran también la manera en que el capital ha enajenado y descompuesto el sistema político-electoral en México comprobando que Marx tenía razón: «todo lo que toca el capital lo enajena».
  
Lo patético de esta circunstancia es que no sólo ha ocurrido en México, es un síntoma general, presente en todos los países que siguen aún las necias políticas neoliberales. Claro es que en el sur de América, donde las economías crecen y se derraman los beneficios a los pueblos, lejos de verificarse este proceso donde se enajena la política, la democracia se hace real, se hace popular y deja de ser representativa: mientras en Estados Unidos de América sólo el 14% de la población acudió a las urnas para elegir a sus “representantes” en Cuba, Venezuela o Nicaragua la participación electoral llega al 80% y el debate popular sobre las políticas a instrumentar incluye también a menores de edad, porque ellos también piensan y expresan sus ideas.
  
Dialécticamente se puede concluir que una democracia representativa no sirve porque sólo representa a los que poseen el poder económico, lo que deriva en la enajenación de la política y es el punto donde los pueblos pierden la posibilidad de practicar la política para lograr cambios sociales que permitan vivir mejor al colectivo. Esa es la razón por la que en el mundo se requiere de democracias populares y no de la otra.
  
Y en lo que toca a la sucesión presidencial mexicana de 2012, el panorama se presenta muy difícil en tanto todos los “presidenciables” –de izquierda, centro o derecha- representan a los grupos reaccionarios, a la oligarquía transnacional, a los socios del club Bilderberg. Cualquiera de los tres panistas restantes, los dos perredistas o los dos priistas son “harina del mismo saco”. Su asociación evidente, las personas que conforman sus equipos de trabajo, sus declaraciones en el exterior o la manera en que interpretan las declaraciones de otros, la ambigüedad y vacío de sus discursos o incluso la ausencia de posturas reales sustituidas por cantinfleos dignos del Teatro Blanquita o páginas de plataformas electorales en espera de quién quiera llenarlas con signos de dólares.
  
La solución única para las instituciones políticas revolucionarias es formar el Frente Nacional, Democrático, Patriótico y Antiimperialista (FNDPA), asociándose con organizaciones hermanas con las que se compartan aunque sea mínimos puntos. Por ejemplo: filosóficamente las teorías del francés Edgar Morin resultan deplorables, conducen a la nada, pero hay que asociarse con él en la defensa del derecho de autodeterminación de los pueblos y el principio de no intervención, lo mismo con relación a Noam Chomsky y otros neo-marxistas. Eso en el ámbito internacional.
  
Sólo mediante la formación de un FNDPA fuerte y capaz de movilizar masas como hacen los movimientos de indignados, se podrá obligar a los partidos de izquierda con registro a responsabilizarse de una plataforma electoral que permita regresar al camino de la Revolución Mexicana, sólo un FNDPA fuerte puede traer la posibilidad de que el siguiente sexenio México pueda salir de este atolladero neoliberal de crisis y violencia general.

Como tarea urgente habría que iniciar charlas a nivel dirección con los sindicatos y con los grupos nacionalistas en el PRI, hay que charlar con los cardenistas, hay que revisar las conductas de los líderes de organizaciones sociales y acercarse a quienes no se vendan tan fácil, convencerles de que es mejor trabajar para todos los mexicanos que ser egoístas. Hay muchos ejemplos en la historia reciente para convencerles de esto.

A nivel internacional, habría que pedir asesoría a los que lograron la victoria de Ollanta Humala en Perú sobre la forma en que lograron constituir ese frente que les llevo a la victoria y con esto iniciar también la inclusión de los mexicanos al frente latinoamericano antiimperialista al que han dado el nombre de ALBA.

La tarea es difícil y no hay mucho tiempo.

HIMNO DE LA JUVENTUD POPULAR


Letra y Música: Salvador M. Gámiz

Juventudes del México nuevo
herederas de Hidalgo y Zapata,
hoy el pueblo las llama a luchar
a construir una gran Patria feliz,
a construir una gran Patria feliz.

Coro
En honor de la patria marchemos
el clarín nos convoca a luchar;
a forjar la nueva vida
conquistando el porvenir,
a forjar la nueva vida
conquistando el porvenir.

Estrofa
Que la obra de Juárez, Morelos,
de Cuauhtémoc y los Niños Héroes
siempre sea nuestro más alto ideal
que hasta morir defendamos con honor,
que hasta morir defendamos con honor.

Al coro…

Es Lombardo el maestro y nos guía
nos alienta y anima su ejemplo
valeroso la ruta trazó
alza la voz contra el tirano opresor,
alza la voz contra el tirano opresor.

Al coro…

En la escuela, el taller y en el campo
todos unen su fuerza creadora
entusiastas vienen a ingresar
a enaltecer la Juventud Popular,
a enaltecer la Juventud Popular.

Al coro…

Estrechemos las manos con fuerza
afianzando una noble amistad
y llevando al pueblo con fervor
la decisión de salvar a la Nación,
la decisión de salvar a la Nación.

Al coro y fin.

México, D.F.
12 de febrero de 1952.

Solidaridad con Bolivia


El gobierno de Evo Morales ha superado un nuevo escollo en su camino por seguir construyendo  una revolución en democracia. Resolvió un conflicto  que venía a horcajadas  de una marcha de indígenas originarios opuestos a la construcción de una carretera que atravesaba un parque natural  (TIPNIS) habitado por ellos.

La ultraderecha y sus poderosos instrumentos mediáticos se proclamaron astutamente “ecologistas y defensores de los pueblos originarios”, a los que despreciaron por más de 500 años, y buscaron convertir dicha protesta legítima en un Golpe desestabilizador del Estado.

El gobierno  anunció sin aspavientos la cancelación de esa carretera pospuesta desde 1826, cuando el Libertador Antonio José de Sucre  recomendó su construcción para vertebrar el país andino con el amazónico.

Con el conflicto del TIPNIS se repitió el ardid reaccionario de 2008, cuando la oligarquía de Santa Cruz,  en colusión con la Embajada de Estados Unidos, empujó un plan separatista que el gobierno democrático denunció y desmontó públicamente. Igual que en diciembre pasado en que el gobierno de Evo pretendió dejar sin efecto un alto subsidio neoliberal a la gasolina y ante el reclamo popular, hábilmente manipulado por la ultraderecha, se buscó frenar el proceso de cambios que arrancó en enero de 2006.

Bolivia está en posesión de  todos sus recursos naturales porque rompió con las privatizaciones y con el neoliberalismo. Hoy se distribuyen con justicia social  todos los ingresos entre la población boliviana y las reservas monetarias del Estado Plurinacional  son las más altas de  la historia de Bolivia.

Por todo esto, y por muchos otros logros más, con la conciencia de que el imperialismo no cejará en su despropósito de interrumpir la sabia experiencia revolucionaria de Bolivia, nosotros, los firmantes:

1.Ratificamos nuestra solidaridad con el pueblo de Bolivia y su proceso de cambios al mando de Evo Morales y Álvaro García Linera. Ellos están demostrando ser los estadistas que Bolivia necesita para esta hora crucial del derrumbe del capitalismo y la altiva reivindicación democrática de los pueblos. Por su capacidad revolucionaria, los líderes bolivianos ejercitan la obligada autocrítica y enmiendan sus presuntas  fallas en la filosofía política  del  mandar obedeciendo, algo tan inusual y que tanta falta hace en el mundo. 

2.Nos congratulamos y felicitamos al gobierno de Evo Morales por contar como Embajador del Estado Plurinacional de Bolivia en México a Jorge Mansilla, Coco Manto, quien se ha convertido en un puente entrañable y elocuente entre los pueblos mexicano y boliviano. Bolivia no podía tener un representante más digno.  

3.Denunciamos la intromisión de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia mediante USAID y las ONG subvencionadas por el imperialismo para operar supuestos programas de apoyo a las comunidades originarias, con el indisimulado reparto de dinero y canonjías a algunos dirigentes para entrampar el avance de la revolución democrática y pluricultural boliviana.

 4.Reiteramos nuestros postulados y esfuerzos para abrir las grandes alamedas de la libertad, la soberanía y la lucha antiimperialista en México, llevados del ejemplo de pueblos como el boliviano.


                                                    México, 3 de Noviembre de 2011