Mostrando entradas con la etiqueta Documentos JPS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Documentos JPS. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de marzo de 2012

Llamado a la juventud mexicana


México se hace llamar un país democrático pero cabe preguntarse, ¿hasta qué punto es cierto esto? ¿Los ciudadanos de verdad tenemos influencia en el sistema político de nuestro país? ¿Es lógico que aquellos que nos representan, detenten todo el poder, y ganen sueldos tan desiguales al resto de los demás? En realidad el sistema político se ha cerrado, nos encontramos inmersos en una oligarquía partidista, la cual, busca satisfacer únicamente sus intereses, olvidándose del resto de la población, ejemplos sobran:

1.- EL NULO INTERÉS EXISTENTE EN LA EDUCACIÓN PÚBLICA. El número de jóvenes sin oportunidad de ingresar al bachillerato de su elección –o incluso de simplemente ingresar- ha ido en aumento. En 2011, 155 mil 266 jóvenes realizaron el examen, pero sólo 23 por ciento logró quedarse en uno de los 13 bachilleratos con los que cuenta la UNAM (1). Lo mismo sucede con el nivel superior: pues de las casi 115 mil solicitudes recibidas, deja fuera a más de 105 mil estudiantes (2).

2.- EL AUMENTO EN EL DESEMPLEO, SUBEMPLEO Y LA BAJA EN LOS SUELDOS. De acuerdo con datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social sobre el empleo formal, en el último mes del año hubo una pérdida estacional de 224,516 puestos de trabajo, tanto eventuales como permanentes (3).

3.- LA GRAN CANTIDAD DE RECURSOS UTILIZADOS EN PROCESOS ELECTORALES. La Comisión Temporal de Revisión del Anteproyecto de Presupuesto del Instituto Federal Electoral (IFE) para el Ejercicio Fiscal de 2012 aprobó que ese órgano ejerza 15 mil 953.9 millones de pesos para el año próximo (4). Y esto omitiendo el dinero gastado por los partidos.

4.- LOS SUELDOS EXORBITANTES DE LOS REPRESENTANTES DEL PODER. Basta con ver que un diputado recibe por dieta mensual 75,457 pesos aunado a los siguientes apoyos económicos: “asistencia legislativa” 45,786 y “atención ciudadana” 28,722. En total, un diputado recibe mensualmente 149,965 pesos (5) en un trabajo al cual casi no asisten, y cuando lo hacen, no debaten nada en beneficio del país. Tampoco olvidemos las prestaciones, como ipads, celulares, comidas, etc. Comparen lo antes mencionado, con su experiencia personal, y recuerden que los diputados no son nuestros jefes, por el contrario, nos representan.

Al ver los datos anteriores, no podemos dejar de preguntarnos, el ¿por qué no se invierte más en la educación? Con todo el dinero despilfarrado en elecciones –que al final no sirven para nada- ¿no se podrían crear más escuelas y universidades? ¿Cómo es posible, que nuestros representantes sean millonarios, y la gente que los mantiene esté luchando cada vez más por llevar una vida “digna”?


Es necesario emprender acciones en contra del sistema. El mismo ha dejado de responder a las necesidades de toda la sociedad, al BIEN COMÚN, es hora de recuperarlo y transformarlo. En nuestras manos se encuentra el cambio, depende de los jóvenes del país el conseguir una sociedad más igualitaria, tenemos la facultad para transformar a las instituciones, ya que no son entes divinos, por el contrario, son estructuras sociales creadas por nuestros antepasados. Por ello, la Juventud Popular Socialista invita a todos los jóvenes que se encuentren hartos de la realidad social, y busquen participar en su transformación. De nada sirve quejarse, el acto es lo que transforma.

Juntos podemos cambiar al país, ¡Por un México Mejor! JUVENTUD POPULAR SOCIALISTA.

Notas:

1.- Lilian Hernández, “Sólo un examen de admi-sión a la UNAM rozó la perfección” en: http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&id_nota=757024, 2011.
2.- Manuel Tarres, “Ninis ¿Generación sin espe-ranza?” en: http://www.abcuniversidades.com/Articulos/263/Ninis__generacion_sin_esperanza_.html, 2011.

3.- María del Pilar Martínez, “Cede desocupación y aumenta subempleo” en: http://eleconomista.com.mx/industrias/2012/01/19/desempleo-sigue-baja-cae-451-inegi, 2012.
4.- “El IFE pide presupuesto por 15.9 mil MDP para 2012” en: http://www.informador.com.mx/mexico/2011/316813/6/el-ife-pide-presupuesto-por-159-mil-mdp-para-2012.htm, 2011.
5.http://www3.diputados.gob.mx/camara/004_transparencia/000_canales_principales/002_camara_de_diputados/03_remuneraciones.


PROGRAMA DE LA JUVENTUD POPULAR SOCIALISTA


La Juventud Popular Socialista es una organización juvenil político-social que se guía por los principios del Marxismo-Leninismo y Lombardismo, reserva de miembros del Partido Popular Socialista e instrumento para influir y educar a las masas juveniles en la ideología de la clase obrera. Lucha por los principios, el programa y los objetivos históricos del PPS, contribuye con su esfuerzo al advenimiento del régimen socialista en México y a poya la lucha de liberación de otros pueblos que como el nuestro sufren el yugo del imperialismo.

Lucha por las transformaciones inmediatas, que aún en el marco del capitalismo, permitan avances a favor de los intereses populares y nacionales, considerando éstas no sólo como bandera de lucha sino posibilidad real para mejorar las condiciones de vida de la juventud mexicana.

 Analiza los principales problemas de la juventud mexicana, los explica, plantea soluciones y contribuye activamente para que de forma organizada se alcancen los objetivos propuestos. Nuestro Programa se desprende del Programa del Partido Popular Socialista, ya que la solución de los problemas de los jóvenes no está al margen de la solución de los problemas del pueblo, que en esencia están dados por la estructura de explotación capitalista y por la profunda dependencia en que nos ha sumido el neoliberalismo y otras formas de penetración imperialista.

Estamos convencidos de que solamente en el régimen socialista serán resueltos definitivamente los problemas fundamentales del pueblo y de la juventud. Sin embargo, consideramos que en este momento es indispensable luchar por defender la independencia y soberanía nacionales derrotando al neoliberalismo, ampliar el régimen democrático  y elevar el nivel de vida del pueblo para avanzar en el bienestar general y en la conquista de los derechos de la juventud, como son: el trabajo, la educación, la salud, la cultura, la recreación, el deporte, y la participación política.

La JPS lucha por el derecho al trabajo porque el desempleo es uno de los problemas más graves que enfrenta nuestro pueblo y en mayor grado la juventud siendo además la principal causa de la emigración a las grandes ciudades del país y al extranjero. Es un problema creciente que afecta incluso a los jóvenes que han tenido la posibilidad de terminar una carrera, y con más dureza a quienes se ven obligados a buscar una actividad remuneradora a temprana edad sin haber adquirido, en la mayoría de las veces, una preparación elemental. El desempleo se ha destacado como uno de los fenómenos fundamentales del sistema capitalista, el que se ha profundizado con el neoliberalismo. En nuestro país no se avanzará en su solución mientras no se abandone esta política y sean creadas nuevas fuentes de empleo, principalmente a través del fortalecimiento del sector estatal de la economía.

El derecho a la educación no es una realidad en México, pues anualmente cientos de miles de jóvenes son rechazados en los distintos niveles del sistema educativo y los que logran ingresar, muchos de ellos desertan. Los hijos de obreros y campesinos son los principales afectados por este problema ya que su situación económica les obliga a abandonar la escuela y a buscar trabajo.

El presupuesto para la educación es insuficiente, lo que impide el aumento en el número de escuelas y la elevación de la calidad de la enseñanza, principalmente en las de nivel medio superior y superior, estimulándose en cambio a las escuelas privadas. Aunado a esto, el encarecimiento de las colegiaturas y de los materiales escolares selecciona a los jóvenes privilegiados que podrán estudiar. Todo ello, además del incumplimiento del Artículo Tercero Constitucional por el lado de las escuelas particulares y de algunas oficiales, debilita la educación democrática, pues la elitiza y le confiere una orientación ajena a los objetivos avanzados de la Revolución Mexicana.

El derecho a la salud es otro objetivo en la lucha de la JPS. La salud es condición elemental para realizar adecuadamente cualquier actividad, sin embargo constituye uno de los problemas con crecimiento acelerado en nuestro país. Miles de jóvenes mexicanos aún se encuentran al margen de los servicios médicos y asistenciales organizados y no existe todavía un programa integral de atención preventiva que asegure un completo bienestar físico y mental de los individuos. La producción de medicinas y alimentos por las empresas transnacionales no contribuye a crear las condiciones adecuadas para luchar contra las enfermedades y el bienestar integral, sino que se lucra con uno de los derechos más elementales y preciados de nuestro pueblo.

El derecho a la cultura para todos los jóvenes mexicanos es otra demanda de la JPS. La inmensa mayoría del pueblo mexicano, y particularmente los jóvenes, no tienen acceso a las expresiones culturales más elementales que eleven nuestros conocimientos y nuestra calidad de vida. Los medios de comunicación masiva lejos de contribuir a este enriquecimiento, lo impiden difundiendo la pseudocultura del imperialismo y alejándonos de nuestro acervo cultural histórico y de los avances de la ciencia en todos sus terrenos. Estos medios de comunicación deben rescatarse para ser puestos a disposición de la superación general del pueblo y la juventud, fomentando programas culturales comprometidos con los más nobles ideales de nuestro pueblo y de la humanidad.

La recreación y el deporte son derechos que aún no se plasman en nuestra realidad nacional para miles de jóvenes, sino que constituyen un privilegio al que solamente tienen acceso la selecta minoría de la clase dominante y de la que quedan excluidos, a pesar de los esfuerzos de sindicatos y organizaciones sociales, la mayoría de los jóvenes mexicanos, en primer lugar, los de las familias trabajadoras. Si la nueva generación no se recrea ni hace deporte, si no pasa de ser un simple espectador de estas actividades, no se está formando una generación sana física y mentalmente.  

En los últimos años se han venido observando alteraciones en el medio ambiente, como son: el desgaste de la capa de ozono, la contaminación ambiental del aire, agua y tierra. Este desequilibrio ecológico se debe fundamentalmente al sistema económico capitalista que antepone la obtención de ganancias a la preservación del medio ambiente, lo cual se agrava a falta de una política planificada que regule el aprovechamiento adecuado de la explotación de recursos naturales renovables y no renovables. Nuestro país padece la anarquía en la instalación y expansión de las industrias, la explotación irracional de sus recursos naturales e inadecuado control de desechos industriales nacionales y extranjeros. Ante esta situación que afecta a toda la materia viva y todos los daños, en algunos casos irreversibles, que ha causado este fenómeno, la JPS debe contribuir a la defensa y protección del medio ambiente y pugnar por el respeto a las leyes establecidas para que las nuevas generaciones puedan vivir en mejores condiciones ambientales.

Debemos señalar, finalmente, que la juventud mexicana no tiene acceso pleno a la participación política, dado que el imperialismo y la burguesía fomentan la desorganización y la apatía a través de múltiples medios, pues tienen interés de que los jóvenes se alejen de la actividad consciente que puede transformar la realidad en un sentido progresivo. Por eso, desvían la atención de los jóvenes de la necesidad de incorporarse a la participación política revolucionaria a través de un partido, que es la forma superior de organización.

Si tomamos en cuenta las carencias ya mencionadas, debemos concluir que la juventud mexicana no tiene condiciones mínimas para desarrollarse adecuadamente.

Frente a todo lo anterior, la JPS ofrece a la juventud mexicana un sitio de combate para luchar por llevar adelante este Programa, lo que representa luchar por el cumplimiento de los mejores postulados de la Revolución Mexicana para avanzar por el camino que ha de desembocar, cuando el pueblo mexicano lo quiera, en la construcción del régimen superior sin explotados ni explotadores: el régimen socialista.      

PRINCIPIOS DE LA JUVENTUD POPULAR SOCIALISTA


La Juventud Popular Socialista es una organización juvenil que se guía por los principios del Marxismo-Leninismo, reserva y activo auxiliar del Partido Popular Socialista, responsable de llevar las ideas lombardistas y de aplicar su política en el frente de las masas juveniles.

Desde su fundación, el 22 de agosto de 1947, la JPS ha luchado al lado de su Partido incorporando a la juventud mexicana a los combates diarios del pueblo, ligando en una sola causa las demandas propias de la joven generación y las de todo el pueblo mexicano.

Como contribución a esta lucha, fue elaborada por el fundador y guía de nuestra organización juvenil y su Partido, el Maestro Vicente Lombardo Toledano, la línea del Frente Nacional Democrático, Patriótico y Antiimperialista, síntesis de la experiencia y las tradiciones nacionalistas de combate del pueblo mexicano y su juventud. El Maestro Vicente Lombardo Toledano también llamó a la JPS a preparase seriamente en el conocimiento de la filosofía del proletariado; a conocer profundamente la historia de las luchas de nuestro pueblo; a amar a nuestra patria como sólo la aman quienes luchan por sus más nobles causas; a ser instrumento de expresión de las inquietudes de la nueva generación; a sumarse a sus filas a los estudiantes, a los obreros y a los campesinos jóvenes, y a defender a la juventud asegurándole sus derechos.

Nuestra Organización se inspira en el ejemplo de las generaciones pasadas que hicieron posible la independencia política de la nación mexicana, la consolidación de la República y la Revolución Mexicana iniciada en 1910, momentos que a su vez componen un solo gran movimiento de la lucha histórica de nuestro pueblo, que alcanzará su culminación con la transformación revolucionaria de la sociedad mexicana y el establecimiento del socialismo. A este propósito contribuye la JPS al cumplir las tareas que le asigna su Partido.

Además, vivimos en la época de transición del capitalismo al socialismo. El imperialismo constituye el enemigo común y fundamental de todos los pueblos del mundo. En cada país, en cada continente, las luchas revolucionarias revisten diversos matices, correspondientes a sus condiciones particulares dentro de la situación internacional específica de la época. La juventud juega un papel destacado como fuerza de avanzada en las tareas reivindicativas y por la consecución de los objetivos más nobles de los pueblos, siempre que se une a las fuerzas políticas de avanzada.
En los países capitalistas industrializados la juventud se manifiesta activamente contra los monopolios y las políticas internas y externas de los gobiernos a su servicio. En los países que luchan por su liberación nacional y los que aún se hallan bajo el dominio colonial y neocolonial, los patriotas y revolucionarios –la mayoría de ellos jóvenes– se enfrentan a las fuerzas representativas del pasado oprobioso, la reacción local y el imperialismo.

Hoy como nunca adquiere especial relevancia la lucha por la paz, la coexistencia pacífica y el desarme total. La capacidad destructiva de las armas modernas, y sobre todo de las nucleares, es tal, que pende sobre todos los pueblos de la tierra la amenaza real de destrucción definitiva, además, un clima internacional viciado por el armamentismo, la beligerancia, la intolerancia, la agresividad y la arbitrariedad, impulsados por el imperialismo en su conjunto y en particular por el norteamericano, obstaculiza la lucha de todos los pueblos por desarrollar sus fuerzas productivas, por ampliar y consolidar sus conquistas y por brindar un futuro seguro y mejor a las nuevas generaciones.

La juventud está llamada a movilizarse y contribuir con su esfuerzo a derrotar los intentos del imperialismo por usar el chantaje, la intervención, las agresiones y las manipulaciones de diversa índole en las relaciones internacionales y a contribuir a la creación de un clima mundial pacífico y sin armas, en el cual los pueblos alcancen las tareas históricas que se han fijado; la juventud debe luchar por alcanzar sus ideales sumándose con vigor, entusiasmo y creatividad al caudal popular que barrerá de la tierra la explotación, la miseria, la ignorancia y los males que el capitalismo provoca.
La juventud está llamada a contribuir asimismo a la liquidación definitiva del sistema colonial del imperialismo, al surgimiento de nuevos estados independientes y democráticos; al combate final contra regímenes racistas y reaccionarios, y todo tipo de manifestaciones fascistas en el mundo que ensombrecen la vida de distintos pueblos de la tierra.

Si el futuro pertenece a la juventud, es necesario que los jóvenes mexicanos unan esfuerzos y efectúen acciones comunes de lucha con los otros jóvenes del mundo, a efecto de preservar nuestro hogar común la Tierra, el ecosistema debe garantizar la prolongación de la vida humana y para ello tienen que protegerse los recursos naturales.

La JPS se pronuncia por la defensa de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos. La JPS en base a los principios del internacionalismo proletario está y estará siempre dispuesta a tender su firme mano solidaria a todos los jóvenes que en el mundo luchan contra el fascismo, el colonialismo, el racismo, el sionismo y toda forma de explotación capitalista. De igual manera, está dispuesta a contribuir con su esfuerzo al desarrollo de la amistad y colaboración con los jóvenes progresistas de todo el mundo. La JPS es un eslabón del movimiento mundial antiimperialista y democrático en el cual militan millones de jóvenes de todos los países del mundo que luchan por la paz, la solidaridad internacionalista y la amistad entre los pueblos y que tiene su vanguardia en la Federación Mundial de la Juventud Democrática.

Nuestro Partido, el Partido Popular Socialista, con su línea estratégica y táctica el Frente Nacional Democrático, Patriótico y Antiimperialista, el cual consiste en la unidad de las clases trabajadoras de la ciudad y el campo, que junto con todas aquellas fuerzas que tienen como enemigo común al imperialismo, pugnan por la elevación sistemática del nivel de vida del pueblo, la independencia económica de la nación y la ampliación del régimen democrático. En este espíritu, la JPS promueve la acción común con todas aquellas organizaciones juveniles para el logro de las reivindicaciones de la nueva generación inscritas en el programa de la Juventud Popular Socialista.
Para ello la JPS se inspira y orienta en las enseñanzas de su Partido y su fundador, Vicente Lombardo Toledano; estpa sujeta a la dirección política e ideológica del Partido y es autónoma en su régimen interno. Como su Partido, y con la vigilancia de él, la JPS afirma sus bases organizativas en los principios leninistas de vida revolucionarias, y rechaza toda desviación de esos principios en su vida interna. Así mismo, la JPS condena las desviaciones ideológicas que, como el trotskismo, el maoísmo y el reformismo, han traicionado la esencia revolucionaria del pensamiento marxista.

La JPS tiene la convicción de que la juventud no es una clase social, y por lo tanto no puede sostener una concepción unitaria sobre el porvenir de la humanidad. La JPS rechaza las tesis ultraizquierdistas que sobreestiman el papel de la juventud en la lucha revolucionaria y las que afirman que la historia empieza cuando uno nace, que nada en el pasado en la vida del pueblo es válido y digno de defender; así como la que postula que el combate político es una lucha generacional. La JPS afirma que la juventud no suple el papel históricamente asignado a la clase obrera y su partido en la lucha por el socialismo.

La JPS ofrece a los jóvenes un sitio de combate junto a la clase obrera, bajo la dirección de su Partido, el Partido Popular Socialista, para alcanzar sus objetivos inmediatos e históricos.  

"Por un Mèxico Socialista"
¡VIVA MÈXICO!